9.6.10

Por qué las cabritas saben a algodón de azúcar

Se conocieron en el parque, así, como si nada. Ella tomando helado, mirando las nubes de algodón. Él solía hacer el algodón en su carrito. Nubes blancas, rosadas, dulces, infantiles... Así en el Fore nació el amor, ese que tenía formas divertidas en verano con un fondo celeste esmogeado. De esmog. Un día ella quiso ir a nubear, de nube, y se fue nomás. Se enamoró de la nube. Él aún mira al cielo, y la ve vestida de blanco; la recuerda en rosado esponjoso y dulce (Aunque parece que ya no le gustan las nubes: ahora vende cabritas)

1 comentario:

Orchidea♥ dijo...

Yo digo que es el efeto del fore, siempre pasan cosas no-muy mundanas ahí.. o bueno; quizás sea que las personas que van a Fore miran mucho más de lo que deberían. Cómo hay estado, Sophie? Extraño conversarte.