28.6.08


La torta estaba exquisita! Muchas gracias por todo, pero créeme, no es nada. Son sólo mis locuras, patéticamente irrisorias... ¿Por qué me miras así? ¡Es cierto! No, no digas nada, no menciones eso, no lo quiero oír. No... Mírame: Voy a estar bien, ¿oíste? Gracias.
Sophie tomó su abrigo y dejó un billete sobre la mesita de vidrio. Con el ceño fruncido, avanzó para alejarse. Ni siquiera volteó para verlo.

No hay comentarios: